Me torcí el pie al ir a visitar a una amiga. Noté que la torcedura había sido fuerte y ya he tenido varios esguinces anteriormente. Mi preocupación era que si me había hecho un nuevo esguince esto me limitaría en el cuidado de mi marido (es mayor y está enfermo) y los quehaceres corrientes. Enseguida le pedí a Chiqui. Le dije: no me importa si tengo dolor o molestias pero, por favor, que no me importa seguir la vida normal.
Cómo siempre Chiqui ha intercedido y al día siguiente me molestó un poco pero en ningún momento me ha limitado en mis quehaceres. Después de 2 días, ni me acuerdo ya de la torcedura.
¡Muchas gracias, Chiqui!
Me torcí el pie y noté que había sido una torcedura que traería complicaciones y lesión.
Categorías: Salud

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